La prensa y los analistas lo hicieron de nuevo

Una noticia que fue levantada por varios medios afirmaba que las consolas de nueva generación, en particular la futura Xbox Scarlett, llegaría a ofrecer 4k a 240fps. También en esa línea de comentarios, el nefasto analista Michael Pachter, afirmó que la consola de PS5 de Sony alcanzaría también dicha resolución y tasa de frames, incluso en VR. Es más, varios teorizan en base a una demo presentada en Japón, que la próxima PlayStation 5, podría incluso llegar a mover juegos en resolución 8k.

Todo muy lindo, y emocionante por cierto, pero, ¿Es alcanzable? ¿Será posible lograr 4k a 240fps en las consolas de próxima generación? ¿Lograrán mover juegos en resoluciones 8k?

La respuesta corta, es NO.

Si te interesa saber porque, te lo explicamos de forma más o menos sencilla debajo.

Bajando las expectativas con una bazooka

Primero, vayamos por los rumores que hablan de 4k a 240fps ¿es posible hoy día obtener esa resolución y tasa de frames? Tan solo el intentar lograrlo es increíblemente difícil y caro. Si vamos a lo que se considera la mejor placa de video, la Nvidia 2080 RTX Ti, deberemos desembolsar unos u$1000. Pero lograr es resolución y tasa de frames, no es sólo cuestión de la placa de video. Necesitamos un buen procesador, cómo el Intel i7 8700k (+u$ 400), considerado uno de los mejores procesadores para gaming.

¿Lograremos 4k/240 en esa configuración? Según algunos benchmarks, en esa configuración, el juego Overwatch, alcanza y supera los 240fps, pero solo en 1080p.

Esto quiere decir que la placa más cara del mercado, y según muchos, la mejor, con uno de los mejores procesadores para gaming del mercado, solo alcanza los 240fps en una resolución 4 veces inferior. De hecho, esta configuración que mencionamos recién puede alcanzar 4k/120fps, pero solo en los juegos bien optimizados.

¿Porque pasa eso? Bueno, el 4k, como su nombre bien lo dice, son 4 veces la cantidad de píxeles que una pantalla HD/1080. Eso quiere decir que, para esta resolución y tasa de frames, de se necesitan generar 4 veces más píxeles, unas 240 veces por segundo. Eso no solo exige al máximo a la GPU, que tiene que lidiar con texturas más grandes y modelos 3d más complejos, sino también exige al máximo al CPU.



Esto es así, porque los cálculos de físicas, movimientos, colisiones y demás, se hacen en la CPU y no en la GPU. De modo que, a mayor resolución, son necesarios más cálculos, y todo eso amiguitos, 240 veces por segundo. Pero hay más. Pues la CPU se encarga de mover en memoria todos los datos que procesa la GPU. Es decir, se encarga de los procesos de lectura de datos desde disco, y los movimientos de datos en memoria desde donde ella GPU Lee y graba datos que luego son volcados en la pantalla. De modo que, si la cantidad de píxeles es 4 veces más, el trabajo del CPU también se incrementa exponencialmente. Y como si esto fuera poco, la CPU también se encarga de controlar todo el resto de la consola, joysticks, discos, el sonido, e innumerables otros procesos. Todo al mismo tiempo.

Si la CPU no es lo suficientemente potente para estar a la par de los requerimientos de la GPU, habrá caídas en los frames. Es por eso decimos que el CPU resulta determinante al momento de alcanzar esa resolución y a esa tasa de frames. No por nada, se dice que el cuello de botella de la Xbox One X y de la PS4 Pro son su CPU y no tanto la GPU.

Además, existe otra limitación técnica: no hay cables HDMI que permitan transmisión de contenidos 4k/240fps. Si, verás cables que afirman ser 4k/240, pero en realidad no lo son.

La especificación HDMI 2.1, llegada en 2017, soporta 4k, solo a 120fps, y aún no está soportada por la mayoría de los televisores, de modo que, hoy en día, lo máximo que podrías ver, son 4k/120fps si tienes suerte. Y por suerte nos referimos a contenido y una TV o monitor capaz de mostrar ese contenido.

Tal vez alguien diga, ¿Porque no se puede trasmitir 240fps si ya se soporta 4k? Esto se debe a algo llamado ancho de banda. La norma HDMI 2.1 norma prevé un ancho de banda máximo de 48Gbps, pero para lograr 4k/240 necesitas un ancho de banda mínimo de 54.84 ‌Gbps. De modo que, habrá que esperar que salga una nueva especificación HDMI que contemple un ancho de banda más grande, para ver si se alcanza esa resolución y tasa de frames.

En conclusión, una meta de 4k/240fps es algo completamente irreal para la próxima generación de consolas, y para el Gaming en general por los próximos años. Hoy día es casi imposible tener un hardware que genere esas tasa de imágenes, tampoco hay un cable que lo conecte a la TV que admita ese contenido, y tampoco hay TVs que puedan mostrarlo, pues la mayoría de TVs 4k, soportan solo 4k/120.

Ahora, siendo que el hardware actual si puede lograr 4k/120, que la especificación HDMI soporta ese formato y que las TVs también pueden mostrarlo, ¿Podrán lograr los 4k/120fps las consolas Next Gen?

Bueno, a nivel de hardware está de demostrado se puede en cuyas circunstancias, pero ¿a que precio?

Un ordenador con esa configuración, cuesta no menos de 2000 dólares. ¿Podrán Sony o Microsoft hacer magia negra para reducir los costos y obtener una consola de 4k/120fps a un costo de u$400/500?

La realidad es que no lo creemos posible. Tal vez, el modelo Anaconda de la próxima familia de consolas Xbox, pueda alcanzar 90fps en ciertos contenidos y no necesariamente a 4k. Teniendo en cuenta la relación entre el precio de las consolas y prestaciones del hardware, no creemos que pueda ser posible ir más allá y al mismo tiempo mantener un costo razonable.

¿Y que hay del 8k?

Hay quien opina que si la nueva generación tiene suficiente poder para mover 4k/60fps, podría mover 8k/30fps. Pero nuevamente, cometen el error de multiplicar por dos y no por cuatro. La resolución 8k, son 4 veces la cantidad pixeles que 4k.



Esto implica que, y siempre hablando en teoría, un hardware que puede lograr 4k/60 solo podría lograr 8k/15. Para lograr 8k/30, se necesitaría no solo casi el doble de CPU y/o GPU, sino también bastante más memoria.

Por otra parte, siendo que incluso hoy día el 4k no es masivo en muchos lados, y que los televisores 8k están siendo recién presentados al mercado ya precios exorbitantes. ¿Es necesario adelantarse y dar soporte a una resolución que tardará años en llegar a los usuarios a un precio razonable?

Ahora bien, mas allá de lo que permita o no el hardware, existe otra barrera que hará casi imposible que los juegos Next Gen alcancen incluso los 4k/60

El hardware no importa si no se optimizan los juegos

Si volvemos en el tiempo, y vamos a las épocas de las consolas de 3ra a 6ta generación, notamos que en esos tiempos, muchos juegos sacaban el máximo el poder del hardware. Los programadores, en su mayoría, sacaban a relucir su imaginación y lograban cosas que parecían imposibles en un hardware realmente limitado.

Pero recientemente esto ha cambiado radicalmente. Hoy día los programadores no programan sobre el hardware directamente como antes, sino que utilizan librerías y frameworks para hacerlo. Esto facilita el programar, pero hace que se requiera más tiempo para optimizarlos.

Lamentablemente muchos de los estudios no dedican el suficiente tiempo a corregir errores y, en especial, a optimizar los juegos para el hardware en el que corren. Muchos se fían de los frameworks, algunos desarrollados por las mismas empresas que hacen el videojuego, pensando que así se resuelve todo, pero la realidad es que, debido a esto, muchos juegos no sacan el máximo provecho de lo que el hardware puede dar.

Por ejemplo, la Xbox One, con ciertas optimizaciones, podría tener mejores resultados, pero por el tiempo envuelto en ese proceso, muchos desarrolladores han sacado versiones que solo corren, pero sin aprovechar el máximo del hardware. Algo similar ocurre con la Playstation 4 Pro o la Xbox One X, consolas que podrían lograr mejores resultados con el hardware extra que poseen, pero la realidad, es que como hemos visto en algunos juegos, los programadores prácticamente no sacan provecho de ese hardware extra.



Eso nos hace pensar que, en la nueva generación, por más potente que sea el hardware, por más resolución y frames por segundo que este sea capaz de alcanzar en teoría, de nada servirá dicha potencia si los estudios no dedican el tiempo a optimizar los juegos para aprovechar las ventajas del hardware.

De modo que, más allá de lo que digan los papeles, no te entusiasmes mucho. Seguramente habrá juegos que les costará alcanzar los 4k/30 incluso en la próxima generación.

No compres espejitos de colores

Los comentarios de analistas, periodistas y/o de fanáticos, por lo general no tienen bases que sostengan sus afirmaciones. Si, suena muy lindo 4k y 240fps o incluso el 8k. Le hace bien al marketing de las marcas. Y muchos, lamentablemente, muerden el anzuelo, y terminan creyendo dichas falsas afirmaciones.

La realidad es que, cómo ya vimos, hay muchas barreras para lograr llevar a cabo esas expectativas, principalmente técnicas. Así que no creas todo lo que se dice por ahí. No te entusiasmes a cuenta. Infórmate bien. Si no lo haces, puede que sea doloroso ver la realidad cuando la Next Gen este finalmente en tus manos.

Lo que no podemos negar, es que la próxima generación de consolas está a la vuelta de la esquina. Pretenderán alcanzar los 4k/60. Si lo logran o si fracasan estrepitosamente, eso lo dirá el tiempo.

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